El pasado sábado, día 1 de octubre, Javier Fernández Bravo, director técnico del Club Shotokan, se reunió en tirerras alicantinas con los maestro Gonzalo Molina y Andrés Carrasco, para intercambiar opiniones y establecer canales y acciones orientadas a la futura colaboración técnica y deportiva entre las instituciones que representan. Un encuentro entre amigos del que saldrán próximas actividades de intercambio y reforzamiento mutuo.
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lunes, 3 de octubre de 2022
jueves, 30 de marzo de 2017
III Cursillo de Nihon Tai Jitsu 2017
El
Club Shotokan-Ciudad Real organiza el próximo sábado, día 22 de abril de 2017, la
actividad III Cursillo de Nihon Tai Jitsu 2017
LUGAR: Gimnasio Club
Shotokan - C/ Hervás y Buendía, 2. - Ciudad Real
HORARIO DEL CURSO:
De 11,30 a 14,00 horas. Las instalaciones estarán abiertas desde 15
minutos antes del comienzo del Curso. Se ruega máxima puntualidad.
MAESTRO:
Javier Fernández-Bravo del Prado
Cinturón Negro 5º Dan - Maestro Entrenador
Nacional de NTJ
Miembro de la Comisión Nacional de
Nihon Tai Jitsu de la RFEKDA
TEMÁTICA:
·
Kihon Waza (Técnica fundamental)
·
Goshin Ho (técnica aplicada a la
defensa personal)
·
Tai Sabaki No Kata
CUOTAS:
|
Participantes
|
Antes del 15 de abril
2017
|
Desde el 16 de abril
2017
|
||
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Club
|
Otros
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Club
|
Otros
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Mayores de 14 años
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10 €
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15 €
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15 €
|
18 €
|
ASPECTOS DE
INTERÉS:
· Esta actividad está abierta a cuantos quieran participar, es decir,
no es necesario tener ningún nivel de conocimientos previos.
· Las inscripciones sólo se formalizan con el pago de la cuota. Podrán
realizarse hasta el día 20, en la Oficina del Club de 6 a 9 de la tarde o por
Internet remitiendo la Hoja de Inscripción y el justificante de pago. Plazas limitadas.
·
Abstenerse de asistir al curso quien no
haya realizado la inscripción.
·
Sólo la organización está autorizada a
firmar o grabar el curso.
domingo, 22 de noviembre de 2015
Curso de Nihon Tai Jitsu con Sergue Rebois
Curso de Nihon Tai Jitsu celebrado en las instalaciones del Consejo Superior de Deportes
con los maestros franceses Richard Folny y Serge Rebois (experto en Kyusho).
Reunión Nacional de Nihon Tai Jitsu

Reunión Nacional de Nihon Tai-Jitsu/ Tai-Jitsu, celebrada en el Consejo Superior de Deportes de Madrid, en la que han participado todos los Directores de los departamentos Autonómicos, así como la Dirección Técnica Nacional de la que forma parte el ciudadrealeño Javier Fernández-Bravo, responsable del área de Formación
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martes, 25 de noviembre de 2014
Reconocimiento al Club Shotokan
Aprovechando la disputa del Campeonato de España de Karate en Ciudad Real, durante los día 22 y 23 de noviembre, durante la ceremonia de apertura del mismo, recibimos el reconocimiento federativo a los 35 años del Club Shotokan, pionero del Karate en Ciudad Real, de manos del presidente de la Real Federación Española de Karate, Antonio Moreno Marqueño, y del titular de la Federación de Castilla-La Mancha, Javier Pineño, quienes nos hicieron entrega de una figura de cristal. Todo un detalle que agradecemos.
Además del mucho público congregado en las gradas del Quijote Arena, un nutrido grupo de alumnos quiso estar con nosotros para acompañarnos en un momento tan emotivo.
En la imagen aparecen algunos de los más veteranos: en primera fina, comenzando por la izquierda: Manuel Martín-Portugués, Juani Peñuela, Javier Fernandez-Bravo, Antonio Espadas. En Segunda fila: Juanjo Espadas, Paqui Mendoza, Javier Guerrero, Antonio Mora, Julián Izquierdo y José Ignacio Hernández, algunos de ellos con más de 30 años de antigüedad como alumnos del Club Shotokan. Todo un lujo
lunes, 26 de mayo de 2014
Exhibición Mancha Cómic 2014
El Club Shotokan-Ciudad Real estuvo presente en el Salón del Cómic de Castilla-La Mancha que se celebró en la Biblioteca Pública del Estado, en la Avenida del Ferrocarril, s/n, de Ciudad Real, entre los días 22 y 25 de mayo de 2014.
Nuestra participación consistió en una charla-conferencia sobre "Las Artes Marciales en el cómic japones: Manga y Anime", cuyo ponente fue el socio de nuestro Club Manuel Aranda Sánchez. Al finalizar el acto, alumnos del Shotokan realizarán una pequeña demostración de artes marciales a cargo de Javier y Carlos Fernández-Bravo Peñuela
martes, 6 de mayo de 2014
Conferencias 35 Aniversario Club Shotokan
18,00 -20 horas: Charlas-
Conferencias abiertas a todos los interesados:
·
“Artes Marciales y Milicia”
Ponente: D.
Carlos Delgado Velasco
Cinturón Negro 3º
Dan de Karate
Cinturón Negro 3º
Dan de Nihon Tai-Jitsu
·
“El factor emocional en la práctica de las Artes
Marciales”
Ponente: Dª
Juani Peñuela Henares
Cinturón Negro 4º
Dan de Karate
Monitora de
Aerobic
·
“La Muerte
Súbita en el Deportista”
Ponente: D.
Antonio Mora Alcolao
Enfermero de Atención Primaria
Instructor de Soporte Vital
Avanzado
Co-autor
del manual:"Actuación básica ante Urgencias y Emergencias".
·
“El valor socializador de las Artes Marciales”
Ponente: Javier
Fernández-Bravo del Prado
Maestro de
Educación Primaria
Director Técnico
del Club Shotokan
lunes, 4 de febrero de 2013
Reflexiones sobre Defensa Personal VI
Esta entrega pone fin a la serie de artículos que a lo largo de los últimos meses he incluido en este medio sin mayor pretensión que animar a nuestros seguidores a reflexionar sobre lo qué es la defensa personal, su propósito y los aspectos que la caracterizan. Para incitar a esta reflexión, he recurrido a la formulación de una serie de preguntas a las que yo mismo, el lector debe juzgar si con mayor o menor acierto, he tratado de responder desde mi visión y experiencia personal en esta disciplina. De este modo, el qué, cómo, para qué y cuánto entrenamos se han convertido en los elementos sobre los que se ha vertebrado este pequeño ensayo.
No podemos obviar que una cosa es el entrenamiento y otra la puesta en práctica. Ésta se produce en contextos de verdadero peligro en los que la preparación física y el entrenamiento técnico no son concluyentes para establecer la capacidad de respuesta de un sujeto. En estas situaciones debemos afrontar y superar no sólo la amenaza real que representa nuestro agresor, sino también una serie de retos u obstáculos internos de génesis emocional como miedo, frustración, ira, cansancio, dolor… que pueden provocar que una persona bien entrenada actúe como un individuo indeciso e ineficaz y su capacidad para producir una respuesta coherente se vea notablemente disminuida.
En consecuencia, un entrenamiento adecuado debe ser integral y tener en cuenta que junto a los elementos antes expuestos coexisten otros factores de naturaleza psicológica, tan importantes como la preparación física y técnica (si no más), que determinan nuestra aptitud para encarar situaciones catalogadas como propias del ámbito de la defensa personal y abarcar tanto la preparación física y técnica como la psicológica. Este artículo se centra en el aspecto.
Factores psicológicos de la defensa personal.
La personalidad de un individuo es un aspecto determinante de la conducta y por consiguiente de sus reacciones. La personalidad es entendida como una mezcla de factores temperamentales (definidos genéticamente) y caracterológicos (definidos por el ambiente) que puede resultar decisiva, entre otros ámbitos, en su capacidad para la autodefensa. Hay rasgos de la personalidad que intervienen en la respuesta que damos a las diferentes situaciones que, a priori, podemos considerar como favorables en contraposición a otros negativos. Por ejemplo: sosegado vs ansioso; seguro vs inseguro; analítico vs irreflexivo; colérico vs calmado; histérico vs flemático.
El contexto espacio-temporal en el que suceden los hechos. A diferencia del lugar de entrenamiento, que podemos catalogar como un espacio amable al que acudimos de forma voluntaria y predispuestos física y mentalmente, las agresiones o acciones que ponen en riesgo nuestra seguridad suelen ser sobrevenidas y acontecen normalmente en un medio neutro, en el mejor de los casos, u hostil, con una gran variable de circunstancias ambientales que mayoritariamente escapan a nuestro control y que incrementan la dificultad para resolver la situación. No es lo mismo un sitio cerrado que un sitio abierto; un espacio privado que un espacio público; es diferente una escena de lucha individual que una reyerta múltiple; tampoco es lo mismo que los hechos se produzcan en presencia de gente o no; otro condicionante que puede ser reactivo o inhibidor es la presencia de nuestros familiares o amigos.
La percepción y valoración del peligro es una cualidad subjetiva que depende, entre otros aspectos, de las experiencias anteriores, los valores individuales o el estado emocional del sujeto. Los mecanismos de identificación, interiorización y reacción ante el peligro se fundamentan en aspectos como la novedad o la cotidianidad de dicho trance. En otras palabras, una persona acostumbrada a trabajar con una amenaza (como pueden ser los miembros de los cuerpos de seguridad) lo acepta como una situación de normalidad, puesto que su valoración del riesgo es muy inferior a la que realizaría una persona no habituada a ese tipo de situaciones.
El miedo y la ansiedad son reacciones normales vinculadas al instinto de conservación y que actúan como una alarma ante escenarios que identificamos como amenazantes para nuestra integridad. Reconocemos un peligro y nos ponemos en un estado de máxima atención, agudizamos los sentidos, nos mantenemos alerta y nos prepara para la lucha. Si el miedo no alcanza un cierto grado de excitación, disminuye nuestro estado de alarma y consecuentemente nuestra capacidad de reacción. En el polo opuesto, el miedo incontrolable deja de protegernos y nos bloquea e impide una actuación apropiada.
El individuo no actúa sólo en función de lo que sabe o puede hacer; su conducta al decidir qué hacer también responde a la valoración de las consecuencias que sus actos tienen para consigo mismo y para con los demás en correspondencia con la magnitud de los riesgos y las implicaciones sociales que estos suponen. Una conducta no patológica se rige por los principios normativos y morales que son comunes en su sociedad.
La mayoría de nuestras limitaciones se encuentran en nuestra mente, por eso, en situaciones muy adversas, el carácter del individuo, su actitud personal, su determinación para resistir en la lucha y superar las dificultades hasta alcanzar lo deseado, sus experiencias previas, su capacidad agónica y para soportar el dolor, su nivel de autoestima y autoconfianza… en definitiva, la voluntad del sujeto por sobrevivir puede resultar decisiva.
En conclusión:
- La defensa personal no es un deporte ni un arte marcial, sino una disciplina compleja y ecléctica con un fin en sí misma: la autoprotección.
- Para alcanzar sus objetivos de vale de todos los recursos dsiponibles, desde la lucha a manos desnudas, el uso de armas o la utilización de cualquier objeto a nuestro alcance.
- La defensa personal se nutre de las aportaciones de las artes marciales y deportes de combate, con las que comparte fundamentos y principios.
- En el campo de la defensa personal, no hay ningún método que garantice el éxito, pero el entrenamiento específico nos proporciona herramientas que nos hacen potencialmente más eficaces y aumentan la confianza y seguridad en nosotros mismos.
- El adiestramiento es eficiente cuando es sistematizado y se ajusta a las necesidades de cada individuo.
- El entrenamiento técnico y un cierto nivel de preparación física son elementos necesarios para alcanzar el mayor grado de eficacia, pero no suficientes por sí mismas.
- Nuestras capacidades técnica y física se encuentran en estrecha interdependencia con los factores personales, subjetivos, emocionales y situacionales que pueden intervenir en cada uno de los momentos de la lucha actuando favorable o negativamente en nuestras reacciones.
- La mejor medida de defensa personal es la prevención.
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Javier Fernández Bravo
lunes, 31 de diciembre de 2012
Reflexiones sobre defensa personal V
Continuando con esta
serie de reflexiones que vengo compartiendo con los lectores de nuestra
publicación en torno al tema de la “defensa
personal”, queda por abordar el ¿Cuánto entrenamos? Antes de adentrarnos en pormenores, recordemos
que el entrenamiento se compone de tres variables
fundamentales: volumen, intensidad y frecuencia. Como apunté al
inicio de esta sucesión de breves artículos, la cuestión que ahora planteo es
de fácil respuesta por cuanto que se trata de responder a la frecuencia, un
aspecto mensurable, algo no subjetivo ni valorativo si no cuantificable en
términos numéricos ¿cuánto tiempo dedico a entrenar aspectos estrictamente
vinculados con la defensa personal o directamente aplicables en el combate
cuerpo a cuerpo?
Sabemos que a través del entrenamiento logramos
el aprendizaje motor a la par que una la
adaptación fisiológica de nuestro organismo por el efecto acumulativo que en él
provoca este estimulo. En consecuencia,
podemos discernir que en una etapa inicial o de formación básica el volumen de
entrenamiento es el parámetro fundamental. En una segunda fase, o periodo de
consolidación, la carga del entrenamiento puede relajarse en sus indicadores
cuantitativos y poner énfasis en la intensidad. Cuando se ha alcanzado un buen
nivel, basta con un menor número de entrenamientos para conservar la habilidad
ya adquirida.
Aunque el planteamiento es simple y los números son
fríos y no engañan, en su aparente sencillez puede ocultarse una evidencia
mayor: el número de horas que necesito entrenar para alcanzar un nivel de
rendimiento aceptable es inversamente proporcional a la habilidad innata de
cada sujeto, a sus antecedentes y experiencias previas personales.
La frecuencia del entrenamiento se relativiza cuando
se trata de desarrollar una actividad de mantenimiento de unas cualidades que
ya forman parte de forma de actuación como movimientos reflejos.
En preparación física se suele decir que durante una
semana:
- 2 sesiones son el doble de buenas que una.
- 3 sesiones son el doble de buenas de dos.
- 4 sesiones son lo recomendable.
- 5 sesiones son más que suficiente.
- 6 sesiones son peor que cinco.
- 7 sesiones no garantizan el éxito, pero si la saturación.
Cuando un mismo estimulo es reiterativo, puede dejar
de ser un reactivo y no lograr su propósito sino el contrario
Corresponde al entrenador valorar a su pupilo de forma
personal y determinar en qué etapa se encuentra, para actuar en consecuencia a sus objetivos
regulando los factores de volumen, intensidad y frecuencia
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Javier Fernández Bravo
lunes, 3 de diciembre de 2012
Reflexiones sobre la Defensa Personal (IV)
Continuando con la serie de reflexiones que hemos abierto a
la defensa personal, en este número pretendo someter a la consideración de los
lectores de nuestro Boletín el apartado ¿PARA QUÉ ENTRENAMOS? Éste es, en mi
opinión, el quid de la cuestión sobre la que llevamos elucubrando a lo largo de
las entregas de este modesto ensayo. Se
trata de abrir un punto de reflexión sobre el objetivo de nuestra
práctica, de definir y explicitar la finalidad que nos impulsa a entrenar
defensa personal.


La defensa personal, entendida como el desarrollo de la capacidad personal para utilizar todos los recursos a
nuestro alcance con el fin de salvaguardar nuestra integridad personal, la de
nuestros allegados y nuestros bienes, es tan antigua como el propio ser humano,
que desde siempre se ha sentido inseguro y ha querido dotarse de
instrumentos con los que hacer frente a
los riesgos de ser atacado por sus congéneres. Pero, a pesar de todo el
progreso científico-tecnológico del que hoy disfrutamos y la compleja organización social de la que nos hemos
dotado, actualmente seguimos sintiéndonos vulnerables, tenemos miedo a sufrir
una agresión ya sea física, psicológica o de ambas naturalezas por parte de
otro u otros miembros de esta misma sociedad. Vivimos inseguros y de esa
inseguridad surge nuestra motivación
para entrenarnos defensa personal. Lo hacemos, en esencia, porque nos es ÚTIL, sirve a nuestra necesidad
primaria de supervivencia.
Con
carácter general, lo mismo se trate de una persona corriente que de alguien
cuya profesión o contexto en el que se desenvuelve lo coloque en mayor
situación de riesgo, en el entrenamiento de defensa personal (en sus más
diversos métodos) le permite:
·
Desarrollar estrategias de prevención.
·
Adquirir recursos de autoprotección y defensa
en caso de sufrir un intento de agresión física.
·
Incrementar la capacidad para repeler una
agresión.
·
Mejorar su autoestima y generar la
autoconfianza necesaria para afrontar con seguridad y decisión situaciones
hostiles que puedan acaecer en su vida cotidiana o profesional.
Concluiré diciendo que si bien ningún método
de defensa personal puede garantizar nuestra integridad, con su práctica nos
sentimos más seguros, que es lo mismo que sentirnos mejor.
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Javier Fernández Bravo
sábado, 5 de marzo de 2011
Shotokan Ryu Asai Ha: Origénes
Los orígenes:
Para entender el Karate de Asai Shihan es necesario, cómo no, tener en cuenta las experiencias vitales de una persona nacida en el Japón prebélico (1935) y hermano mayor de una familia con cinco hijos y cuatro hijas. Su padre, policía de profesión, tenía un código de conducta muy estricto que inculcó en el joven Tetsuhiko: "una vez que empiezas algo, no puedes dejarlo". Este sentido de compromiso fue la línea de actuación que guiará la vida de Asai Tetsuhiko. Su adolescencia y juventud transcurrieron en el periodo de postguerra, años duros que sacudieron las estructuras de la sociedad nipona muy apegada a sus tradiciones y poco amiga de cambios. En este contexto, Asai Tetsuhiko, que recibió instrucción inicial en artes marciales por parte de su propio padre, a la edad de 12 años comenzó a entrenar karate en un dojo local. Ya en el instituto se unió al Club de Judo donde llegó a obtener el segundo dan, además de lograr el 3º dan en kendo a la edad de dieciséis años.
Estudiar en la Universidad de Takushoku, le permitió recibir instrucción directa de maestros de la época tan relevantes como Nakayama Masatohi, Okazaki Teruyuki o el mismísimo Funakoshi Gichin. Pero éste tampoco fue un camino fácil y si al inicio del curso había alrededor de ciento cincuenta alumnos en el dojo de karate, pasado un mes sólo quedaba un puñado. Tal era el ambiente y la naturaleza de los entrenamientos. Superada esta fase inicial, finalmente se le permitió alojarse en el dormitorio de karate. Para Asai sensei era un honor vivir allí. Los que lo conocieron en aquella época afirman que sólo dejaba de entrenar cuando comía o dormía.
Después terminar sus estudios universitarios realizó el curso de instructores de la Japan Karate Association (JKA), teniendo a Yutaka Yaguchi como principal compañero de entrenamiento. Desde el momento en que finalizó el curso Asai sensei dedicó su vida a seguir el camino de karate-do.
Por propia experiencia, sabemos que a Asai sensei encantaba enseñar karate y se esforzaba por ser un buen docente, pero su verdadera pasión fue el entrenamiento, principalmente por su cuenta, como medio para mejorar técnicamente. "Quizás la gente piense que este es un trabajo duro, pero para mí esto es algo natural. La autoformación es un método que me permite sobrepasar los límites del estilo y aprender cosas nuevas acerca de mi propio Karate. Es por ello que dentro de diez años mi Karate será mejor que el de hoy. Así que cada día tengo que seguir entrenando como un estudiante". En su afán por profundizar en el conocimiento Karate, se sumergió por completo en el estudio del arte de la mano vacía, no dudando en retornar a las fuentes del viejo Okinawa-Te o las raíces del Wushu.
Una forma de pensamiento:
El aprendizaje en varias artes marciales durante su juventud le permitió desarrollar una mentalidad abierta alejada de dogmatismos; el posterior contacto con las artes marciales chinas o su relación con maestros de otras escuelas como Yamaguchi Gogen unidos a su determinación personal profundizando en la práctica le permitieron crecer y desarrollarse como artista marcial. Sintió que esta es la única forma de verdadera comprensión de Karate-Do y la convirtió en su forma de vida. "El día en que el espíritu de mi Karate deje de crecer será el día en el que muera".
Asai Sensei vio el karate no sólo como un deporte, y aunque reconocía que no tenía ningún problema con la vertiente deportiva y competitiva del karate, para él la competición, era sólo uno de los cuatro componentes de karate-do. Los otros tres serían autodefensa, budo, y la salud y el bienestar de las personas. Estas son las cuatro partes de karate, que sólo es verdadero Karate cuando están integradas, cuando forman un todo. La gente no entiende esto, dijo, porque se limitan. Cuando se puede ver todo el espectro del karate-do, se puede encontrar Budo en cualquier estilo. Esto, dijo, requiere una dedicación completa, y la mayoría de personas no lo tienen o no están dispuestas a eso. Asai sensei dijo una vez que el karate le había ayudado a perseverar y contribuido a disciplinarle de modo que pudo lograr muchas cosas en su vida y le proporcionó el coraje de hacer aquello que otros sólo se atrevían a pensar. Sintió que esta es la parte más difícil, para continuar y seguir adelante. El Karate le ayudó a superarse a sí mismo, sintiendo que la única limitación está en la propia persona. "Espiritualmente, el Karate no tiene límites."
Es conocido que el Maestro Masatoshi Nakayama ofreció a Asai su pleno apoyo a su trabajo e incluso lo promovió al puesto de director técnico. Sin embargo, este respaldo fue mal visto por varios instructores de alto nivel del Honbu dojo y probablemente el principio de la famosa división Kyokai, que ocurriría poco después de la muertes de Nakayama en 1987. Él no pretendió de ningún modo generar una revolución dentro de la JKA, sino vencer la autocomplacencia de ciertos instructores, superar los arquetipos técnicos basados en la continua repetición de Kihon, incluso para altos grados e ir más allá de la visión reduccionista y conservadora de la práctica del Karate por parte de una cúpula dirigente más preocupada por mantener su estatus personal que de trabajar de una forma innovadora para la evolución del arte hacia una concepción integradora del karate de cara al siglo XXI.
Para entender la propuesta renovadora de Shihan Asai se hace necesario vencer dogmatismos y romper ciertas formas atávicas del pasado. Después de todo, entre los principios del reconocido Shoto Nijukun ya encontramos: ”Shinen Tsune ni seyo kufu". Sé creativo todo el tiempo" Al fin y al cabo, como dijo el mismísimo Funakoshi Gichin "Lo viejo y lo nuevo, sólo es cuestión de tiempo”. Este principio es el aglutinante de resto de los principios: actuar de una manera creativa para responder a lo que ocurre a tu alrededor. En una palabra, "versatilidad" y Asai Shihan posiblemente haya sido el maestro más versátil y creativo de los últimos tiempos.
Una escuela de Karate no es una factoría de coches donde cada una de las unidades de un modelo debe ser igual a las demás. Para él (como para muchos practicantes e instructores de todo el mundo), desde el más estricto respeto a los fundamentos técnicos, lo importante era la creación de un método de entrenamiento propio que diera respuesta a la diversidad y características individuales de cada persona. La enseñanza del Karate no se pude limitar a transmitir aquello que nos han legado las generaciones anteriores; es necesario mirar a nuestro alrededor y ver cuánto de bueno hay; hay que retomar las fuentes y estudiar la posibilidad de que esto pueda retroalimentar nuestro arte, enriquecer nuestra disciplina y a nosotros con ella. Por lo tanto, Shihan Asai no quiso limitar su Karate, sino, al contrario, estudiar, pensar y entrenar artes marciales como un todo que va más allá de los nombres como Shotokan, Shito-Ryu, Goju Ryu... "En el verdadero Bujutsu no hay marcas ni escuelas".
Según ha publicado Andre Bertel, uno de sus más destacados alumnos, Asai Shihan declaró: “Mi karate es muy libre y flexible, es cien por ciento el estilo de karate de Asai; es mi manera personal desarrollado sobre la base del Shotokan-Ryu”. Para Asai Shihan había un solo objetivo: el Bujutsu “el arte del combate”. Sólo hay un auténtico Karate, el que es eficaz en la lucha.
Cuando en 1993 tuvimos la suerte de que Asai Sensei nos visitara para impartir unos cursos en España, hasta Ciudad Real, sede de uno de ellos, se acercaron instructores y practicantes de varios puntos de la geografía nacional. Después de la primera sesión de entrenamiento y mientras compartíamos mantel recuerdo que el amigo Frank Schubert comentó: "Ahora tengo la tarea de encajar todo lo que hemos visto dentro de mi cajita de Shotokan". Tal era el contraste que representaba la visión del Karate de Asai a frente a la uniformidad y los esquemas de trabajo estereotipados tradicionales de JKA.
En una ocasión, con motivo de un curso, Kato Sensei se refirió al maestro Asai con epítetos como “genio” o “ingeniero del Karate”. Me dijo: “Javier, la mayoría de los instructores sólo enseñan Kihon. Sus entrenamientos se basan en Kihon y más Kihon. En cambio, Asai Shihan es único, enseña y transmite Karate Bujutsu”.
Hasta poco antes de su muerte, después de más de 50 años de entrenamiento, Asai Sensei todavía se esforzaba por lograr la perfección de su Karate. Después de tanto tiempo, el seguía considerando esta formación como una parte natural de la vida. Encontramos aquí una cualidad más que lo distingue de la mayoría de los "maestros". Para él la formación continua de los instructores siempre fue de suma importancia. Su propio testimonio y el de personas muy próximas a él nos aseguran que cada día, ineludiblemente, desde las 5 am seguía durante unas 2 horas una estricta rutina de entrenamiento. "En el transcurso de los 365 días del año, tenemos que hacer las técnicas de hoy mejor que las de ayer y mañana deben ser mejor que hoy."
En palabras del maestro sudafricano Norman Robinson, 8º dan, "El estilo de Shihan Asai era único y muy pocos pueden emular a su nivel de karate".
La principal característica del Karate de Asai Shihan es la forma singular de utilizar la dinámica corporal centrada en la adecuada contracción y la expansión del cuerpo. Esta característica conecta con uno de los principios del Shoto Ninjukun “Chikara no kyōjaku tai no shinshuku waza no kankyū o wasuruna” que se refiere a la necesidad de no olvidar que la potencia resultante de las técnicas es determinada por la fuerza muscular y la velocidad de ejecución de las mismas con la necesaria participación de la flexibilidad del cuerpo. El maestro lo explicaba de una forma sencilla: “Cuando la . Asai Sensei, sin embargo, contrarrestó este proceso con el uso de nuevas técnicas y métodos de entrenamiento que desarrolló personalmente como el "Jyu-Jin-Ho", para mejorar la flexibilidad y movilidad articular.
A lo largo de sus innumerables viajes al extranjero, Asai Shihan se encontró con al menos dos problemas persistentes y perjudiciales en la mayoría de los practicantes de Shotokan: 1) rigidez y 2) movimiento no natural. Curiosamente, la rigidez, tiende a considerarse por la mayoría de los instructores como "Kime", y tristemente se ha llegado a convertirse en un rasgo identificativo del karate Shotokan.
De acuerdo con Shihan Asai, la correcta aplicación de la energía una técnica no es un problema si los movimientos son fluidos en general. Lo que él quería transmitir es que el cuerpo excesivamente tenso se opone al concepto correcto de Kime y, además, crea problemas musculares especialmente en hombros y espalda.
Es frecuente encontrar en muchos dojos un concepto erróneo del Kime que Asai Shihan describía de la siguiente manera: "el cuerpo entero se tensa como si de una estatua de bronce se tratara, el brazo rígido encuentra su prolongación en un puño fuertemente cerrado frente en una posición zenkutsudachi muy baja y la cara se distorsiona con los dientes bien apretados y se aprecian hinchados por la tensión los músculos que rodean el cuello".
Por lo tanto, Asai Shihan (sobre todo para los principiantes, que no saben cómo controlar sus músculos para equilibrar la tensión y la relajación) aconsejó a los instructores enfatizar en sus estudiantes la necesidad de aprender a relajar el cuerpo tanto como sea posible antes de hacer cualquier movimiento. La rigidez resta impulso y velocidad al movimiento y, por lo tanto, el resultado es una técnica falta de Kime. Según Asai, para alcanzar verdadero Kime en primer lugar y sobre todo, deberíamos permanecer en un estado relajado y natural en todo momento. Es necesario desarrollar una actitud propioceptiva en la que se tiene consciencia del estado de tensión y/o reposo de los grupos musculares y la disposición espacial de huesos y articulaciones. Hay que tener presente que el Kime final, además de otros factores, se correlaciona con la diferencia entre la relajación inicial y la tensión muscular alcanzada en el momento del impacto.
Para finalizar este apartado, podemos concluir que la característica más llamativa del Asai Shotokan-Ryu Asai Ha es mover y utilizar el cuerpo como si un látigo se tratara para logra kime en comparación con el kime Shotokan tradicional, donde todo el cuerpo está demasiado tenso, lo que dificulta la velocidad. Esta idea se desarrolla a través de cuatro conceptos fundamentales: 1) Junansei, 2) Tai Sabaki, 3) Muchiken Waza y 4) Koshi No Kaiten, que trataré en próximas ediciones de este Boletín y que, junto al Tenketsu Jutsu, (método similar al kyusho para atacar los puntos vitales y a las vías que conectan a estos puntos vitales mediante técnicas percutantes y presiones), conforman la esencia del Karate Asai Ryu.
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