sábado, 15 de enero de 2011

TORA NO MAKI: El Tigre de Shotokan


Por Salvador Herraiz


Hacia 1928, cuatro amigos disfrutaban en Shangai de una exhibición de Artes Marciales. Horas después, los amigos pararon en un restaurante para tomar algo y, de repente, uno de ellos, el famoso pintor Hoan Kosugi, sintió la necesidad de mostrar a sus amigos una kata. Así lo hizo ante la mirada sorprendida de todos. "No sabíamos que tenías tan buena memoria", dijo uno de ellos pensando que recordaba la exhibición de ese mismo día. Hoan Kosugi les dijo la verdad: "Esta es la kata que aprendí de mi Maestro, Gichin Funakoshi. Se llama Kushanku". En su afán de establecer el Karate en Japón como lo estaba el Judo o el Kendo, Gichin Funakoshi se había introducido en interesantes círculos de amistades en los que se encontraban importantes personajes de la política, el ejército, la enseñanza, el arte... Un puñado de intelectuales de Japón se interesó mucho por el Karate de Funakoshi, por lo que éste empezó a dar clases en el "Tabata Poplar Club", un club social donde estos intelectuales se reunían. Aunque las clases allí no duraron mucho por la falta de disciplina de los alumnos, fue un primer paso en el desarrollo del Karate en la isla principal.

Efectivamente, el popular artista Hoan Kosugi era un asiduo karateka alumno y amigo de Gichin Funakoshi, además de presidente del Tabata Poplar Club, donde se habían conocido y cuya amistad se mantendría posteriormente Kosugi le convenció para que enseñara Karate en Japón y para que escribiera un libro mejorado y definitivo. "Ryu Kyu Tempo Tode", el primer libro sobre Karate de Gichin Funakoshi había sido escrito en 1922, pero sus planchas fueron destruidas por el fuego ocasionado por el terremoto del Gran Kanto, en 1923. Funakoshi lo reescribió poco después con el nombre de "Rentan Goshin Tote Jutsu".



edición anterior fueron sustituidos por imágenes de Funakoshi.
En el libro "Rentan Goshin Tote Jutsu" los dibujos de la







Kosugi prometió a Funakoshi que si escribía este nuevo libro, él haría el diseño y un dibujo para la portada. En efecto, se podría decir que Hoan Kosugi y Jigoro Kano (el creador del Judo) fueron quienes más influyeron en Funakoshi para que enseñara Karate en Japón. El libro vería la luz en 1935 y se denominó "Karate do Kyohan". Pero, conozcamos un poco más acerca de este importante artista, Hoan Kosugi.

Hoan Kosugi, cuyo nombre real era Kunitaro Kosugi, nació en Nikko en 1881, iniciándose en el estudio de la pintura occidental bajo la enseñanza de Bunsai Ioki, para después marchar a Tokio y entrar en la Academia Fudosha de Shotaro Koyama. Este futuro pintor cambiaría su nombre a Misei y llegó a ser muy activo en la exhibición de arte Taiheiyo Gakai, la Sociedad de Arte del Pacífico, ganando incluso varios premios patrocinados por el Ministerio de Educación. Kosugi participó brillantemente en el Instituto Japonés de Arte tras la muerte de Tenshin Okamura, supervisando el departamento de pintura occidental, que tras algunas exposiciones desapareció, formando algunos de sus miembros, entre ellos Kosugi, un nuevo movimiento o grupo denominado Shunyo-kai. Poco a poco, Kosugi fue cambiando su manera de pintar hacia el estilo japonés y decidió cambiar también su nombre, que pasó a ser Hoan Kosugi.

La guerra entre Rusia y Japón, en los años 1904 y 1905, fue para Kosugi, como para la mayor parte de los artistas de estilo occidental de la época, una fuente de inspiración importante. Muchos de ellos pintaron entonces en madera, creando un arte único. Ya, en 1895, la guerra china había dado también mucho trabajo a la pintura. Eran años inmediatamente anteriores a la utilización mayoritaria de la fotografía, y el orgullo nacionalista del pueblo deseaba contar para siempre con momentos de batallas en las que sus seres queridos habían participado.
En 1913, Hoan Kosugi se había trasladado a Francia para estudiar durante un año, sobre todo, al desaparecido años antes, Pouvis de Chavannes (1824-1898), de gran influencia sobre los jóvenes artistas de entonces. De hecho Pouvis pintaba con trazos finos, como lo hizo Kosugi.
Hoan Kosugi pintaría el símbolo del Karate al que el futuro depararía ser el más famoso de todos. El tigre está en dorado sobre tela azul. Lo veo en el ejemplar que el Maestro Masatoshi Nakayama tuvo la gentileza de regalar a quien escribe este artículo, en casa del Maestro, en Tokio, días antes de su muerte, en 1987.

Sobre el nuevo libro de Funakoshi, Kosugi pensó que sería el texto maestro del Karate, algo que en cualquier arte determinado es denominado en Japón Tora no Maki (algo así como el documento oficial escrito de un arte que será utilizado como una fuente definitiva de referencia) y representado por el tigre enrollado dentro del círculo. Los japoneses, en esa época, escribían sus documentos en largos rollos, como en Occidente los antepasados de hace cientos de años. El libro de Funakoshi sería el Tora no maki del Karate. Parece ser que tora también significa tigre, por lo que, unido a simbolizar el gran poderío en un cuerpo pequeño, parecía idóneo para representar el libro de Gichin Funakoshi. El círculo en que se encuentra inmerso el tigre es originalmente irregular, ya que Kosugi lo realizó con un pincel durante una reunión informal y Funakoshi quiso utilizarlo tal cual. En la parte de arriba, a la derecha, del diseño de Kosugi, se puede apreciar su firma, junto a la cola enrollada del tigre.

El tigre de Shotokan es un diseño tradicional chino que implica que el tigre nunca duerme, simbolizando así la intensidad del estado de alerta en el despertar del felino. Pero también tiene otro significado. Cuando, tras sus horas de enseñanza en la escuela local y sus posteriores horas de Karate, Funakoshi quería estar solo y relajarse, solía pasear no muy lejos de su casa de Shuri por el Monte Torao, cuyo nombre significa "la cola del tigre" debido al parecido que el estrechísimo monte tenía con la forma de esta parte de un felino, sobre todo si se observaba con cierta distancia. Allí Funakoshi meditaba muchas noches bajo la luz de la luna y de las estrellas. La serenidad de la mente pacífica que el Maestro Funakoshi mostraba cuando escuchaba el susurro producido por la fría brisa que en estos pinos producía el viento, añadió justificación para que éste fuera su símbolo. De hecho, como es sabido, el seudónimo Shoto que Funakoshi utilizaba en su faceta literaria significa también la "ondulación de los pinos bajo el viento". Cuando en 1936 Funakoshi abre su Dojo en el barrio de Zoshigaya, en Tokio, le llama Shotokan. El tigre aúna fuerza y poder junto a una mente en paz.


Como decía antes, el diseño del tigre de Shotokan tiene un origen chino. En efecto, el tigre de Kosugi tiene además un evidente parecido con el símbolo de la Dinastía Chou – Zhou- (1122-209 a.C.), símbolo que originalmente es de bronce. Si observamos este símbolo, no hay ninguna duda de que Kosugi se basó en él para la creación del tigre de su amigo Funakoshi. La posición de cada una de las patas, del cuerpo, de la cabeza..., todo se corresponde casi exactamente.




El símbolo el tigre es utilizado principalmente por los karatekas Shotokan ajenos a la JKA, organización considerada por muchos de ellos como un "imperio maligno" y que prefiere utilizar como símbolo el "inyo", el círculo rojo (simbolizando el sol) desplazado dentro de otro mayor blanco. El inyo, como el símbolo del Yin y el Yang representa un equilibrio entre fuerzas opuestas e incluso representa la propia naturaleza. Algunos Maestros u organizaciones incluso mezclan ambos símbolos, el tigre y el inyo. Tal es el caso de ISKF. El inyo no debe ser considerado símbolo del Shotokan por otras razones. En Japón tradicionalmente las familias han utilizado símbolos, banderas..., para representar a sus familias. El inyo, utilizado por la JKA y otros grupos de Karate, es también usado por grupos ajenos a este Arte Marcial, por ejemplo Japan Air Lines (JAL). Contrariamente a lo que muchos creen, el círculo rojo va dentro de otro plateado, no blanco como muchos lo hacen representar, tocando ambas circunferencias en la parte de arriba. Algunos grupos de Karate han mezclado después el inyo con otras figuras, añadiendo sobre el círculo rojo la figura del tigre o incluso otros dibujos, pero el verdadero inyo está formado sólo por los círculos rojo y plateado, sin más.

Sin duda, el libro "Karatedo Kyohan" es todo un símbolo por varias razones y, sin duda, el diseño de Hoan Kosugi fue algo curioso e importante que debe mantenerse y conocerse. Kosugi fue una de las personalidades de su época a quien debemos que el Karate se desarrollara. En la primavera de 2001, el Museo Idemitsu, en la planta 9ª de su edificio Kokusai, en el centro del barrio de Marunouchi, en Tokio, patrocinó una exposición de pintura de Hoan Kosugi, como parte de una retrospectiva de artistas del siglo XX. En ella pudo apreciarse la suavidad natural con que trata sus acuarelas. Algunas de las pinturas de Hoan Kosugi pueden verse en Tokio, como es el caso de un muro en el Auditórium de la Universidad. Trabajos suyos son Suigo (pueblecito costero), Sandokiyu (niños jugando en la montaña), "Kintaro" (Kintaro montando sobre un oso), Magnolia, Ohtomo no Tabito (Ohtomo bebiendo sake), etc.
Kosugi pintó también con típicos pigmentos japoneses mezclados con agua, pero quizá su diseño y dibujo que más ha llegado a ser conocido en todo el mundo ha sido ese que en la mesa de una taberna, sobre un trozo de papel hizo para el nuevo libro de Karate de su amigo y Maestro Gichin Funakoshi.

Ciudadano Honorario de Nikko, sus últimos años de vida los pasó en una casa de montaña en Akakura, Niigata-ken, muriendo a la edad de 82 años en 1964.
Aunque después, la JKA empezó a practicar un Karate más moderno, algunos seguidores de Shotokan, como Shigeru Egami, etc., tuvieron un camino más espiritual y con prácticas diferentes que incluyen meditación y ejercicios respiratorios, denominados Aun, y que ayudan a conseguir la armonía con el Universo. Aun es una palabra utilizada tanto en el Yoga como en el Taoismo, Busdismo y Sintoísmo, y significa "cielo y tierra", "yin y yang"..., es decir la dualidad de fuerzas que conforman todo en el Universo. "A" significa cielo y es viene expresado por la expiración, por lo que se simboliza con una boca abierta, mientras que "un" significa tierra, es expresado por la inspiración y se simboliza con una boca cerrada. La unión de ambos (aun no gyo) busca las raíces del Universo, del cielo y la tierra y, por tanto, también del ser humano.La idea deriva también del Shugendo, una adaptación del Budismo esotérico Mikkyo de las sectas Tendai y Shingon. Shugendo fue una forma de práctica ascética que llegó a asociarse con algunos dioses Cinto encontrados en áreas de montaña. La antigüedad de esta idea puede apreciarse en el Budismo japonés, donde el concepto de Aun puede apreciarse en Agyo y Ungyo, las bocas abierta y cerrada de las estatuas guardianes Kongo Rikishi que podemos ver a la entrada de los templos budistas.

En la versión inglesa de "Karatedo Kyohan", de hecho, aparecen significativas estatuas del Templo Todaiji. Se trata de Zoco-ten, el guardián del sur de los cuatro Reyes Guardianes, que simboliza el espíritu del poder liberado con la boca abierta, y Komoku-ten, el guardián del oeste de los cuatro Reyes Guardianes, con su expresión del espíritu de poder en reserva, con la boca cerrada. Ambas estatuas, realizadas en arcilla seca, están consideradas como tesoros nacionales.

El templo Budista de Todaiji, en Nara, tiene una antigüedad de 600 años y es el más grande que existe en construcción de madera, aunque en la actualidad sólo dos tercios están en pie. Su entrada está flanqueada por dos estatuas, una de ellas dedicada al dios Fudo, asociado a sectas esotéricas del Budismo. Esta figura, que es la que se encuentra en el libro de Funakoshi, se encuentra en una posición llamada musogamae y que corresponde a la mayoritariamente utilizada en la kata Sochin. La figura de Fudo Myo es identificada como una manifestación de Buda de Sabiduría Suprema (dainichi) que combate la maldad. Es una divinidad "destructora de la ignorancia".

¿Error en el Tigre de Kosugi?
El tigre del símbolo de Shotokan pintado por Hoan Kosugi tiene, como sabemos, la cola enrollada hacia abajo. Sin embargo, la realidad es que los tigres no enrollan así esa parte del cuerpo, de hecho suelen mantenerla más bien estirada con una ligera cuerva hacia arriba. ¿Se trata de un error de Kosugi? Realmente parece que no, según el Maestro de Karate Ken Funakoshi, pariente del fundador de Shotokan y padre del Karate, pues, al utilizar los animales en los dibujos simbólicos, es habitual modificarlos. En este caso, el tigre se encuentra en el interior de un círculo, y
Kosugi pensó, acertadamente según mi opinión, que la larga cola presentaría un diseño más atractivo enrollada, adaptándose así a la idea pretendida por el libro para el que fue diseñado el símbolo. En efecto, el tora no maki simboliza la sabiduría oficial de un arte, que solía estar escrita en largos pliegos de papel enrollados. De ahí también la simbología de la cola del tigre en el diseño de Kosugi. La duda, inexistente, persistiría en todo caso en pensar si no debería estar enrollada de igual manera pero hacia arriba. ¿? Según me explica mi gato Neko, los felinos raramente encorvan su cola hacia abajo, a no ser que se encuentren enfermos o asustados, lo que no sería muy apropiado para el símbolo de Funakoshi. Por otra parte, el escudo de la Dinastía china Chou, -Zhou- (1122-209 a.C.) en la que está basado, tiene situada correctamente la curvatura de la cola, tal y como corresponde a un felino en perfectas condiciones y ánimos. En cualquier caso, este símbolo es mundialmente conocido y apenas nadie observa esa pequeña curiosidad que su primo lejano, Ken, me comentó hace tiempo.